sábado, 28 de febrero de 2009

Vida Jacques Prévert


La vida es bella
Yo me mato diciéndolo
Dice la flor
Y muere

Jacques Prévert nació en 1900 y falleció en 1977. Su libro Palabras, publicado en 1946, obtuvo el inmediato favor del público, y continua siendo muy leído. Hizo, asimismo numerosos guiones de película, juntamente con su hermano Pierre.

Traducción de Ricardo Lindo.

Lago de Suchitlán desde un mirador

Ricardo Lindo
El Salvador

Ya suena sobre el lago
leve música
de isla en isla hasta el confín azul.
Las grandes nubes
mansas de azulidad reposan sobre el aire
quieto de la montaña,
del aire neblinoso y matinal.
Música leve, pesa
sobre lo que de tan hermoso es casi un sueño,
de un lento rio con jardines de légamo
bogando, casi inmóviles ,
al misterioso lago de las verdeantes islas solitarias.
Ya nunca,
vasto sueño o verdad,
te extenderás tan lejos que no quepas
delgado en el recuerdo
leve música,
islas imaginarias en el aire
de la gentil mañana.

jueves, 26 de febrero de 2009

No es esto lo que yo espero... Georges Perros

No es esto lo que yo espero
De la vida de fuerte olor
Color de lilas viudas muertas
No me interesas primavera.

El alga marina y los vientos
Que vienen a llamar a mi puerta
Que el amor se lo lleve el diablo
Me resultan más exaltantes.

Hombre al que un desastre habita
Mis ruegos de ninguna estación
se inquietan. Y mi prisión

Cuerpo que un fuego negro exita
Nada puede cambiar su suerte
Si no tu muerte de mi muerte.

(De poema azules 1962)
Georges Perros (1923 – 78) nacido en Paris, actor, termina abandonando el teatro por la literatura. Se radica en el puerto de Douarrez (1959) desde donde mantiene intensa correspondencia con el mundo literario parisino. Fallece de cáncer. Entre otros alarismos, escribió: “Conocer al hambre es quejarse de ser uno de ellos”. Cuánta razón tienen quienes niegan la inspiración. Basta con leerlos…

Traducción: Ricardo Lindo

martes, 17 de febrero de 2009

Señoras, señores:


Ricardo Lindo


En un lugar de la Mancha está Dios.
Ha de estar dentro de un molino de viento.
Yo no tengo un molino de viento,
sino un molinillo de viento;
es un ventilador,
el mismo que sopla mis páginas
en esta calurosa tarde de verano.
Señora, señores:
dentro de mi molinillo no puede caber Dios;
si acaso un diosecillo insignificante,
miope y giboso,
con jardines mustios en los bolsillos.
Un diosecillo que ama ser ignorado
y que busca el olvido.
No quiere salir de reducto
porque todos verían entonces su fealdad.
Feo, pequeño y tranquilo,
giboso y miope,
mi pequeño dios se contenta
con un molinillo.
Señoras, señores:
Yo quiero a mi pequeño dios,
Y me paseo en sus jardines musgosos,
en sus amplios bolsillos,
y aprendo de él el desdén de este mundo
donde gritan los humanos
mis semejantes.
Por ello, cuando hablo,
Lo hago desde lo bajo,
como alguien que confía sus palabras
a un molinillo de viento.


lunes, 9 de febrero de 2009

Nace Minimun Vital



Por Mauricio Vallejo Márquez

Escritor Salvadoreño

Vivimos en un nuevo siglo, en el que debemos tomar lecciones del pasado para poder evolucionar. El desarrollo de los seres humanos se determina por la capacidad de aprehender de su entorno (ojo, no aprender, aunque también es necesario) para materializar cambios acorde a las necesidades actuales.


La política es parte fundamental de todos los seres humanos, aunque muchos tienen una visión limitada y es compresible pues la cultura de cada país determina que tan conocedor de la realidad, de teorías políticas o de sistemas de gobierno podemos ser. En principio la educación es nuestra brújula, sin embargo la voluntad es nuestro timón. Si falta alguno de estos elementos nuestra vida, que es el barco, no podrá evolucionar y se quedará estancado.


La polarización partidaria no es en verdad representativa, pues siempre habrán posiciones ignoradas o marginadas. No podemos ser extremistas, debemos observar todas las alternativas existentes para poder tener un criterio para decidir.


Un partido político sin un fundamento teórico y sin intelectuales está condenado al fracaso. La historia se ha encargado de demostrarlo. Con esto no quiero decir que los teóricos tengan siempre la razón, pero lo que sí han tenido es una visión que ha visto su génesis a partir de lo observado en su entorno. Un partido político no vive de historia o de colores, son sus bases las que los alimentan y si estas no están educadas en un sentido crítico y verdadero es imposible que puedan continuar o desarrollarse. El intelecto, la capacidad de análisis y la honestidad deben ir de la mano con el trabajo de bases.


Como una contribución para generar criterios más amplios de pensamiento, un verdadero análisis sobre nuestra realidad y, además, conocer aportes nace Minimun Vital, un espacio en el que el apasionamiento político se verá menguado por el razonamiento y el análisis, para buscar juntos soluciones a nuestras familias, colonias, ciudades, departamentos y para nuestro país. Los invito a leer nuestras páginas.

sábado, 31 de enero de 2009

El poeta


Esclavo de sus letras, camina libre el poeta. Balanceándose entre lo real y lo absurdo, jugando con nuestra imaginación, volviéndose adicto a la imagen de nuestros labios murmurando sus escritos.
Fundador de quimeras y utopías, de verdades y mentiras, de blasfemias y doctrinas. Rebelde de sí mismo, negándose a la auto complacencia, convidándonos a formar parte de su mundo etéreo, casi palpable, imperfecto. Pregonando caricias al viento, moldeando figuras difusas montadas sobre escenarios reales.
Sus escritos son elixir de agonías sutiles, que desencadenan misterios perpetuos como fugaces, clavijas imaginarias de la guitarra que todos tocamos a diario; pero él muere en el intento de comprender más allá de su simple arpegio, de su hueca moldura, de sus tantos recovecos. Dicta encrucijadas que alimentan su desvelo y sueña despierto aún cuando sigue durmiendo.
Recorre las veredas de los campos muertos y las tilda de oportunidades olvidadas por aquellos desganados de vivir; aquellos usurpadores de deseos, los que ríen con una lágrima naciendo de su alma. Compadece los amores tiritantes de frío que se desvanecen por la falta de calor, ese calor primaveral que solo se siente cuando la lluvia arrecia por la llegada de las ansias, esas que dan ganas de todo y de nada, la conformidad que busca adormecer los amaneceres sedientos de compañía, la misma que diseño las camas individuales, la misma que atormenta el recorrido de las venas hacia el corazón que desea algo más que latir.
Sus musas son tan variadas como puntuales, provienen de sus ganas de vivir en ellas, de morir por ellas; sus musas pesan más que su propio cuerpo, pero las lleva con orgullo y pasión. Las observa deleitándose en su complejidad, esa complejidad que el mundo reconoce como trivialidad. De sus musas se desprenden fragancias cándidas que revolotean en su nariz y se vuelven espejos destellantes que surcan su imaginación.
Orador del alimento del alma, de las palabras que cruzan fronteras, de argumentos que convergen en las ideas que todos creímos y nadie mencionó. Aliado de las promesas inquebrantables que algún día él mismo rompió, las promesas que ahora defiende con honor, las que le verán morir de tanto dolor, al verlas empolvadas y en sus paredes telas de araña porque nadie nunca escuchó.
Bebe el sabor amargo de su hiel para comprender así el cínico beso del saber, el conocimiento de saberse ignorante en un mundo de conocimientos audaces, vivos, controversiales y delirantes. Reconociendo con su mirada al suelo que nadie pretende más allá que respirar, vivir para sí, dejar huellas de reconocimiento para que su nombre se mencione aún después de la muerte, y tener la convicción de no saberse olvidado.
¿Hay más después de ser poeta? Probablemente se esconde un mundo simplista y fugaz, que no se atreve a mirar para atrás, que dictamina su suerte según las piedras que ruedan en el camino hasta su destino. Pero, ¿hay más algo más después de ser poeta?, es muy difícil de descifrar porque seguramente quienes lo lograron se estancaron a propósito en las cuencas de sus ojos, para no ver lo que la gente ve: los pasillos vacíos, los mares salados, el propósito de las guerras, los llantos mudos que nos condenan a vivir con un nudo en la garganta y no permiten gritar.
El poeta vivirá siempre de lo básico, no necesita más para encontrar todos los colores con los que se pinta la felicidad, esa que viene en trozos pequeños y que nos es difícil identificar. Le valdrá la pena la espera de coincidir con un par de versos, cuando en una voz desconocida se dibujen las líneas que su menté trazó y sus manos dieron forma.
Valdrá la pena cuando alguien sonría y vuele con las alas que el poeta proporcione, aún cuando sean provisionales, aún cuando sean de papel. Volará el lector a donde el poeta le indiqué. Sentirá la brisa jugando con su rostro, se estremecerá con la piel erizada y sus ojos querrán ver más. Su paladar degustará todo lo que en su escrito se mencioné y sus pulmones se ensancharán al disfrutar de un buen suspiro.
Entonces, el poeta sonreirá y emprenderá su vuelo hacia otras miradas; aquellas que quieran descansar de las cuentas, de las noticias, del velo que cubre la pupila y no permite llorar.

Sergio Gutiérrez

¿Qué es un Poeta?


Es escribir escenas por medio de versos, es exteriorizar nuestros pensamientos, es rendir tributo a lo trivial de la vida, una vaca pastando, mariposas entre los trigales, calles desoladas, un beso furtivo, problemas sociales… Poeta es ser testigo, de lo vivido, es fuerza de cambio, es desahogo, puede ser victoria, puedo ser lujo, puede enaltecer, y nunca vaciar el cuerpo que lo expresa.
Creado en verso y en prosa, emisarios de la poesía vitalicia, la poesía inmortal, que se impregna en cualquier página para poder trascender entre el tiempo, para militar en horas futuras.
Le llamaremos poeta: Al valiente, al disciplinado, al tenaz, aquel que hace florecer versos, el atento que se inmiscuye en los días, al amante de creación, al docto, que hace enaltecer las obras de la naturaleza. Quien transmitirá enseñanza cuando lo amerite.
Le llamaremos poeta: Al que se divide, al curioso, que de dictar lo biográfico pasa a lo aislado, con el subjetivismo necesario, que le abre paso a las imágenes, al inventivo, al capaz. Poeta es el que comunica por medio de la misma literatura, poniendo en relieve esa esencia única, que se le ha adjudicado.


Ser poeta implica tener libre opinión, es ser crítico y criticado, es rozar la pureza de la sinceridad, es escribir en cualquier momento estrofas que lo ameriten, poeta es sinónimo de inspiración, y antónimo de maldad.
Representante de la poesía, de la poética de sus características, de sus beldades que le dan paso a la grata imaginación de momentos indelebles, eso será poeta. Un testigo del pueblo.
Wilfredo Arriola